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Este es un humilde sitio donde podré difundir también mis escritos. Volcaré semanalmente algunos de mis cuentos editados e inéditos para que la gente pueda disfrutarlos.

Espero les agrade.




miércoles, 15 de junio de 2011

El día que se murió el Cholo

-         Y mirá hermanito de algo se tenía que morir…
-         Pero lo que yo te digo es que no es normal que un tipo muera así. Acotaba Raúl.
-         La verdad es que uno se muere cuando deja de estar en el pensamiento, en el sentimiento de los seres que te quieren. Aseguraba José María.
Hay un pensamiento que gira entorno a que la gente puede morir viviendo o puede vivir muriendo, esto lo explica muy bien José María que por algo es pensador de la calle.
-         Raulito, hay gente que puede morir viviendo, qué quiere decir esto: que uno puede morir físicamente, cuando el corazón deja de latir, pero vivir en el sentimiento de la gente.
-         ¡Cómo Evita o el Che Guevara!
-         Claro Raúl, veo que entendés la idea, alguien puede morirse y perpetuarse a la vez, como por ejemplo lo hizo Gardel y hay otra gente que puede vivir eternamente con la insignificancia de no ser.
-         Pero el Cholo era un tipo indiscutido José María, admirado por propios y extraños, líder nato al que nadie le discutía nada.
-         Sí Raúl, pero teniendo todo eso encima, murió y murió de verdad.
-         No sé si es tan así José María, la gente después se olvida y lo va a volver a idolatrar como lo idolatraba cuando se ponía el cuchillo entre los dientes.
José María no entraba en razón, ni la frase “uno no puede esconder la felicidad” podía hacerlo cambiar de opinión. Es que el sentimiento es así y no tolera la traición de la fría realidad. Esa que indica que un montón de billetes cambian la vida de uno, que si ganás puntos, ganas fama y si ganás fama, ganás más dinero.
-         Mirá José María, yo no creo que el Cholo necesite más fama de la que tiene o más dinero del que juntó en su gira por Europa. Aseveró Raúl, mucho más frío que José María.
-         Más a mi favor Raulito, si no necesita más fama, ni más dinero lo hizo de corazón y para mí se murió.
-         Espera José María…. Esperá…..
-         Esperá nada…-interrumpiendo- Te digo esto y no quiero discutir más porque no vale la pena…El Cholo se murió un 25 de Noviembre atragantado por un gol y listo…


Eduardo J. Quintana
29/11/2006